martes, octubre 31, 2006
jueves, octubre 26, 2006
Mentira
Con una palabra podría destruirte. Con una palabra podría hacer que rebuznases. Con una palabra con prenderías en qué te has convertido.
Así funciona todo. Somos palabras: las palabras nos riguen. Una alteración en la secuencia de letras supone cambios drásticos al igual que en el ADN.
Hemos creado una nueva forma de evolución que se rige en palabras.
Si esto fuera así -habría que discutirlo entre la mejor bebida isotónica- más de uno se habría colado por el retrete.
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Paquillo Dubois
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Grupos Memorias de introverto
miércoles, octubre 18, 2006
Sin una luna
No son tiempos para oradores, sin duda; ni para las personas que andamos cabizbajos, quejosos de una mala fortuna espiritual.
¿Por qué no hay nadie que quiera escuchar porque sí, sin buscar ningún vínculo con el orador, solo una forma distinta de comprender?
¿Es posible que sea el tiempo un recurso limitante?
¿No será, en contra, que no lo aprovechamos como es debido: sin mesura y con precipitación?
Si hay un factor común en nuestra conducta es sin duda la escased de juicio al analizar las situaciones que merecen cierto reconocimiento nuestro. ¿Por qué miramos más allá cuando intentemos buscar la fuente de la que manan las verdades?
¿Acaso no existe nada inherente a nosotros que no influya?
¿Hay alguien que pueda demostrarlo?
Estupefacto me marcho.
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Paquillo Dubois
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11:45 p. m.
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Grupos Memorias de introverto
sábado, octubre 14, 2006
Conspiraciones
¿Qué podría hacernos dudar entre la veracidad de una ciencia?
Algo así se preguntó mi colega Alfonso en clase. Y la consclusiones a las que los dos llegamos fueron sin duda disparatadas. Será culpa de Peter, sin duda.
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Paquillo Dubois
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6:26 a. m.
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Grupos Palabras oníricas
Para
Durante la noche acontecen las más extravagantes ideas:
perros que hablan, ordenadores autoportátiles, móviles guías, matrimonios tecnológicos...
Y dicen que en la noche solo hay alcohol en las venas y es precisamente mi sangre la que es un embriabador elixir.
Pobre de aquel que reciba la sangre que doné.
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Paquillo Dubois
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3:54 a. m.
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Grupos Palabras oníricas
miércoles, octubre 11, 2006
... por no llorar
Es gracioso. Le debemos mucho a la evolución en general y a la selección netural en concreto. No es cruel, es natural. Juzgad por vosotros mismos.
Culturilla general
Chistes para biólogos
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Paquillo Dubois
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7:45 p. m.
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Grupos Memorias de introverto
jueves, septiembre 28, 2006
Valores y valorados
Reconozco (no sin cierto reparo) que en ocasiones muy esporádicas veo los programas de televisión que ni conozco ni entiendo para hacer sondeos entre las personas a hurtadillas.
También me veo obligado a decir que son numerosas las ocasiones en que desisto sin sacar nada en claro. No obstante, en una ínfima parte de ellas sí que no puedo hacer caso omiso a las consideraciones a las que llego, dando total fiabilidad a ellas aún a pesar de la escasa eficacia del método.
La cuestión se centra en l@s jóvenes adolescentes y las motivaciones de hoy día. Y la conclusión con la que espero no defraudarles, es que sus sentimientos están deviniendo a homogeneizarse y mecanizarse. (No, si Valle-Inclán no andaba tan errado cuando el esperpento llegó a nosotros.) Grotesco, realmente, y unas almas formando ese cerebro tan (permítanme la licencia) estereotipado por los ramalazos de las modas seguramente no sentirán placer por casi nada propio de ellas. No se abrumen (aún), por favor, cuando analicemos la situación, ¡echen a volar!
La escena (al menos como yo la entendí atisbándola de vez en cuando mientras resolvía problemas de estadística) de una serie cuya acción transcurre en un colegio de pago de niños bien era como sigue:
En clase de EPV (plástica en mis tiempos), la profesora (estereotipo de profesora amable pero ingenua) plantea al comienzo de la clase cambiar los útiles comunes de pintura por cáscaras de naranja desechadas para enseñar que existen tantas técnicas en el arte como planteamientos originales que uno tenga y, además, inculcarles valores ecológicos y cívicos sobre la reutilización de los recursos. Era de esperar la sorpresa de los chavales, pero no hasta un punto jocoso, y ni mucho la reacción debiera ser arrojarse unos a otros pinturas y cáscaras y harina (es un misterio saber de dónde apareció, a quizá hubo algo que me perdí).
Total: que con todo el barullo que se armó en segundos, mejor salir pitando a buscar a otra persona que impusiera más respeto como, por ejemplo, el director cascarrabias (arquetipo fantasma para mí). Y la pregunta retórica de la entrada: ¿por qué frente a un director irritado no luchan individualmente por su integridad como lo hicieron frente a la profesora ingenua?
Y lo que es más desconcertante (al programa de fenómenos paranormales llevaremos el caso), ¿por qué cuando el director pide la responsabilidad a la niña-liberal-que-siempre-está-en-todos-los-fregados (la promotora del motín) ésta se acobarda, y sale a cubrir su culpa otra compañera?
¿Será que en un mundo de pupitres las almas carentes de placer solo se calmen con amistad incondicional? ¿Será que la educación ha dejado de ser atractiva en el entorno? ¿Será que para apoyarse en un hombro hay primero que caer de bruces y dolerse? ¿Será que entienden el compañerismo como un acto de rebeldía contra la ética que la sociedad tiene más o menos tomada? ¿O podría ser, acaso, que construyeran sus proposiciones morales a través de lo que la sociedad capitalista les imprime? ¿Será que la única abstracción que pueden llegar a manipular es el amor? ¿O tal vez que entienden la vida como una lucha incesante contra todo (sí, el viejo cuento del eterno inconformista)? ¿Será la pubertad?
Decidid por vosotros mismos, pero lo que está absolutamente claro es que una juventud con preocupaciones o materiales o amorosas no controladas a su propio albedrío (no, lo que es peor: se someten –paradójicamente– con su rebeldía contra los valores antiguos tal y como el capitalismo les transmite silenciosamente) solo nos llevan a la batalla psicológica más importante entre dos mundo hermanos: jóvenes (o similares) y adultos; que más que complementarse se solapan, pero ¿hasta qué punto?
Si la historia sirve (entre otras cosas) para aprender de los errores, la sabiduría de los cuentos y el resto de la literatura parece que no (ya hablaremos del caballo de Troya moderno).
En definitiva, son gente manipulada para cambiar el mundo, ellos forman la base poblacional de occidente para mañana, si la situación no cambia, el planeta olvidará los más exquisitos manjares para la mente.
Las izquierdas políticas se fortalecen buscando nuevas soluciones a problemas ya solucionados: ya no existirán guerras, ya no necesitaremos cárceles ni iglesias, ya no pleitearemos con el prójimo, la justicia se hará in situ bajo el criterio de zombis zumbados,…; el mundo será maravilloso entonces, pues parece que si suprimimos los valores que imperan alguien con mucho poder se beneficiará, y éste no será –curiosamente– el que debería hacerlo: el pueblo; y cuando todos me reconozcan muerto tendrán el síndrome de cualquier-tiempo-pasado-siempre-fue-mejor y los que detestan a Platón y Sócrates por utópicos caerán en la cuenta de que de utopías también se vive, y de arquetipos en que convertimos el pasado desde el futuro teorizando esto primero será santo de nuestra no-vivida nostalgia.
Y por si fuera poco, el deterioro de la religión como parte de la integridad personal que está llevando a cabo la juventud actual hace fomenta nuevas paradojas en mi fausta materia gris. Y lo que más me duele es que la ciencia está siendo utilizada para explicar lo metafísico y que no hay mejor ciego que el que no quiere ver, y que no hay mejor iluso que el que basa su fin en métodos incongruentes.
Apoyo a la ciencia (me refiero a las ciencias que estudian la naturaleza, las que frivolizan al hombre son parte de la mente envenenadora de la sociedad) como mejor forma de conocimiento, pero no como la mejor manera de salvación moral. ¿Acaso me tranquiliza saber que existen síntomas crónicos como el de la elefantiasis? ¿Acaso alguna divinidad puede interceder en ello en cuanto piensa si no en cuanto forma parte de nosotros y, en general, de todo el sistema?
Si Lavoiser ya dijo que la religión hacía más dóciles a las personas, ¿por qué la juventud sin rumbo espiritual tiene comportamientos tan similares? ¿Será que acaba de nacer una nueva religión que oculta bajo el nombre de ciencia se llama sociedad del consumo?
Alguien está moviendo los hilos que nos evocan a tiempos de lucha por los principios, ahora solo hay ideas y gritos en los botellones y he rescatado a Einstein para que se refugie en mi búnker, pues probablemente solo existan dos cosas infinitas que son, a saber, el Universo y la estupidez humana, y ya son muchos los astrónomos que han suprimido la relación del primer elemento con lo infinito.
No me gustaría acabar triste estas palabras, hablar del presente como materialización del futuro debería ser un regocijo, pero en un sistema tan perfecto como es el planeta tierra, la opulencia de unos no es gratuita para el resto, y quizá cuando ésta se canse de nosotros y estornude, ya será demasiado tarde, y la historia de una especie será la historia de una decepción.
Por favor, si soy lo suficientemente inteligentes como para ser egoístas, no os torturéis.
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Paquillo Dubois
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12:36 p. m.
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Grupos Memorias de introverto
Notas extremas
Desde hace mucho tiempo me estoy soñando con música que de romántica pasa a empalagosa, pero para conocernos a nosotros mismos es necesario simular los extremos y sus consecuencias para nosotros, esto me ha conducido a comprender que los sueños son meras extrapolaciones de la realidad y el alma mera extrapolación del sueño.
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Paquillo Dubois
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3:33 a. m.
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Grupos Palabras oníricas
lunes, septiembre 11, 2006
Entre las masas
Me he divertido mucho. Por qué será que cuando miras hacia los ojos de alguien que se cruza contigo mientras caminas entre aglomeraciones de gente te mira tan raro si no te conoce.
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Paquillo Dubois
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1:34 p. m.
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Grupos Memorias de introverto
Nuevos tiempos
Debe ser que por las noches no duermo bien, debe ser que por el día parezco un zombi, deben ser las necesidades que me he creado, debe ser que la nostalgia ha vuelto a casarme con una mirada fausta, debe de ser por el efecto contrario al placebo que me provoca adentrarme en mentes esquizofrénicas… no puedo adivinarlo. Pero lo que sé seguro es que me sobran ideas y me falta tiempo para desarrollarlas todas. Unas son geniales, otras son una auténtica bazofia; pero no puedo retenerlas, pues, al fin y al cabo, son ideas, y como todas mis ideas esperan hacerse en la más fina literatura no dejan de aprisionarme en el cerebro: quieren salir, repartirse por entre otras mentes privilegiadas. En mi cerebro son pequeños bebés que por la noche no pueden dormir si no hay nadie que las mime, que no dejan de llorar si no encuentran una mano amiga que les dé ricos manjares, que son tan vulnerables a los ataques de víboras viperinas sin un hogar donde morar. Las ideas son como hijos para su autor, como sobrinos adolescentes para el primer pensador, como tíos para el que las interpreta dos veces y como abuelos si alguien es tan temerario como para enfrentarse a ellas tres o más veces, notando que maduran con él.
Quise dejar un tiempo de escribir en Discursiones acerca de la vida, y no voy a volver a publicar nada de forma habitual sobre ellas en el blog por las razones que dije, por no conseguir el efecto que deseaba al comienzo; por esto se han convertido en un borrador de libro maravilloso, donde recuperaré el sentido original de la idea, el cual se fue degradando conmigo, pero que aún así encierra un jugo que debidamente exprimido primero y luego colado, será sin duda tan dulce como amargo, porque la naturaleza de las creaciones artísticas no se pude tornar de un extremo a otro tan sencillamente.
Pienso que así, lo que antes fue un blog cascarrabias madurará con mi dedicación y con la de alguna gente que ha tenido comentarios poco indiferentes al caso (que son los que me hacen seguir adelante) será algo digno de recordar para mi memoria.
Pero despreocúpense aquellos que ha percibido en toda esta parafernalia depresiva un cierto tono de despedida, pues están tan equivocados que si vivieran dentro de un cómic, seguro que una gran exclamación sorpresiva aparecería al lado de sus cabezas. No debo deletearlo solo cambiar y así me divertiré mucho más.
Este humilde espacio seguirá abierto a las grandes ideas que tengan lugar en mí; y si me idolatran tanto como yo a mí, no borren de sus favoritos el enlace que os lleva a esta página o uno de aquellos correos electrónicos que mandé a mis más allegados amigos y camaradas.
Seguiré discurriendo porque sigo sin comprender la vida en su extensión y totalidad. Detesto decir esto, pero es el problema que me ha dado más jaquecas en mi caminar, pero me está inspirando tanto que espero que mi superyo no esté tramando y ejecutando ningún juego con mi yo para apoderarse de mi mente, lo cual se traduciría en la locura que muchos alegan contra mí.
De todos modos, espero seguir en antena como homenaje al blog donde me siento más a gusto y quizá, si Lummerland se hace realidad, me dé el capricho de devolver las clásicas entradas a la luz con un poco más de lustre, pues tanto a las personas bellas como a las obras bellas, cuanto menos se edulcore, más podremos nadar en su belleza.
Gracias a todos, ilustrísimos lectores.
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Paquillo Dubois
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Grupos Otros papeles





















