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jueves, octubre 26, 2006

Mentira

Con una palabra podría destruirte. Con una palabra podría hacer que rebuznases. Con una palabra con prenderías en qué te has convertido.
Así funciona todo. Somos palabras: las palabras nos riguen. Una alteración en la secuencia de letras supone cambios drásticos al igual que en el ADN.
Hemos creado una nueva forma de evolución que se rige en palabras.
Si esto fuera así -habría que discutirlo entre la mejor bebida isotónica- más de uno se habría colado por el retrete.

miércoles, octubre 18, 2006

Sin una luna

No son tiempos para oradores, sin duda; ni para las personas que andamos cabizbajos, quejosos de una mala fortuna espiritual.
¿Por qué no hay nadie que quiera escuchar porque sí, sin buscar ningún vínculo con el orador, solo una forma distinta de comprender?
¿Es posible que sea el tiempo un recurso limitante?
¿No será, en contra, que no lo aprovechamos como es debido: sin mesura y con precipitación?
Si hay un factor común en nuestra conducta es sin duda la escased de juicio al analizar las situaciones que merecen cierto reconocimiento nuestro. ¿Por qué miramos más allá cuando intentemos buscar la fuente de la que manan las verdades?
¿Acaso no existe nada inherente a nosotros que no influya?
¿Hay alguien que pueda demostrarlo?
Estupefacto me marcho.

miércoles, octubre 11, 2006

... por no llorar

Es gracioso. Le debemos mucho a la evolución en general y a la selección netural en concreto. No es cruel, es natural. Juzgad por vosotros mismos.

Culturilla general

Chistes para biólogos

jueves, septiembre 28, 2006

Valores y valorados

Reconozco (no sin cierto reparo) que en ocasiones muy esporádicas veo los programas de televisión que ni conozco ni entiendo para hacer sondeos entre las personas a hurtadillas.
También me veo obligado a decir que son numerosas las ocasiones en que desisto sin sacar nada en claro. No obstante, en una ínfima parte de ellas sí que no puedo hacer caso omiso a las consideraciones a las que llego, dando total fiabilidad a ellas aún a pesar de la escasa eficacia del método.
La cuestión se centra en l@s jóvenes adolescentes y las motivaciones de hoy día. Y la conclusión con la que espero no defraudarles, es que sus sentimientos están deviniendo a homogeneizarse y mecanizarse. (No, si Valle-Inclán no andaba tan errado cuando el esperpento llegó a nosotros.) Grotesco, realmente, y unas almas formando ese cerebro tan (permítanme la licencia) estereotipado por los ramalazos de las modas seguramente no sentirán placer por casi nada propio de ellas. No se abrumen (aún), por favor, cuando analicemos la situación, ¡echen a volar!
La escena (al menos como yo la entendí atisbándola de vez en cuando mientras resolvía problemas de estadística) de una serie cuya acción transcurre en un colegio de pago de niños bien era como sigue:
En clase de EPV (plástica en mis tiempos), la profesora (estereotipo de profesora amable pero ingenua) plantea al comienzo de la clase cambiar los útiles comunes de pintura por cáscaras de naranja desechadas para enseñar que existen tantas técnicas en el arte como planteamientos originales que uno tenga y, además, inculcarles valores ecológicos y cívicos sobre la reutilización de los recursos. Era de esperar la sorpresa de los chavales, pero no hasta un punto jocoso, y ni mucho la reacción debiera ser arrojarse unos a otros pinturas y cáscaras y harina (es un misterio saber de dónde apareció, a quizá hubo algo que me perdí).
Total: que con todo el barullo que se armó en segundos, mejor salir pitando a buscar a otra persona que impusiera más respeto como, por ejemplo, el director cascarrabias (arquetipo fantasma para mí). Y la pregunta retórica de la entrada: ¿por qué frente a un director irritado no luchan individualmente por su integridad como lo hicieron frente a la profesora ingenua?
Y lo que es más desconcertante (al programa de fenómenos paranormales llevaremos el caso), ¿por qué cuando el director pide la responsabilidad a la niña-liberal-que-siempre-está-en-todos-los-fregados (la promotora del motín) ésta se acobarda, y sale a cubrir su culpa otra compañera?
¿Será que en un mundo de pupitres las almas carentes de placer solo se calmen con amistad incondicional? ¿Será que la educación ha dejado de ser atractiva en el entorno? ¿Será que para apoyarse en un hombro hay primero que caer de bruces y dolerse? ¿Será que entienden el compañerismo como un acto de rebeldía contra la ética que la sociedad tiene más o menos tomada? ¿O podría ser, acaso, que construyeran sus proposiciones morales a través de lo que la sociedad capitalista les imprime? ¿Será que la única abstracción que pueden llegar a manipular es el amor? ¿O tal vez que entienden la vida como una lucha incesante contra todo (sí, el viejo cuento del eterno inconformista)? ¿Será la pubertad?
Decidid por vosotros mismos, pero lo que está absolutamente claro es que una juventud con preocupaciones o materiales o amorosas no controladas a su propio albedrío (no, lo que es peor: se someten –paradójicamente– con su rebeldía contra los valores antiguos tal y como el capitalismo les transmite silenciosamente) solo nos llevan a la batalla psicológica más importante entre dos mundo hermanos: jóvenes (o similares) y adultos; que más que complementarse se solapan, pero ¿hasta qué punto?
Si la historia sirve (entre otras cosas) para aprender de los errores, la sabiduría de los cuentos y el resto de la literatura parece que no (ya hablaremos del caballo de Troya moderno).
En definitiva, son gente manipulada para cambiar el mundo, ellos forman la base poblacional de occidente para mañana, si la situación no cambia, el planeta olvidará los más exquisitos manjares para la mente.
Las izquierdas políticas se fortalecen buscando nuevas soluciones a problemas ya solucionados: ya no existirán guerras, ya no necesitaremos cárceles ni iglesias, ya no pleitearemos con el prójimo, la justicia se hará in situ bajo el criterio de zombis zumbados,…; el mundo será maravilloso entonces, pues parece que si suprimimos los valores que imperan alguien con mucho poder se beneficiará, y éste no será –curiosamente– el que debería hacerlo: el pueblo; y cuando todos me reconozcan muerto tendrán el síndrome de cualquier-tiempo-pasado-siempre-fue-mejor y los que detestan a Platón y Sócrates por utópicos caerán en la cuenta de que de utopías también se vive, y de arquetipos en que convertimos el pasado desde el futuro teorizando esto primero será santo de nuestra no-vivida nostalgia.

Y por si fuera poco, el deterioro de la religión como parte de la integridad personal que está llevando a cabo la juventud actual hace fomenta nuevas paradojas en mi fausta materia gris. Y lo que más me duele es que la ciencia está siendo utilizada para explicar lo metafísico y que no hay mejor ciego que el que no quiere ver, y que no hay mejor iluso que el que basa su fin en métodos incongruentes.
Apoyo a la ciencia (me refiero a las ciencias que estudian la naturaleza, las que frivolizan al hombre son parte de la mente envenenadora de la sociedad) como mejor forma de conocimiento, pero no como la mejor manera de salvación moral. ¿Acaso me tranquiliza saber que existen síntomas crónicos como el de la elefantiasis? ¿Acaso alguna divinidad puede interceder en ello en cuanto piensa si no en cuanto forma parte de nosotros y, en general, de todo el sistema?
Si Lavoiser ya dijo que la religión hacía más dóciles a las personas, ¿por qué la juventud sin rumbo espiritual tiene comportamientos tan similares? ¿Será que acaba de nacer una nueva religión que oculta bajo el nombre de ciencia se llama sociedad del consumo?
Alguien está moviendo los hilos que nos evocan a tiempos de lucha por los principios, ahora solo hay ideas y gritos en los botellones y he rescatado a Einstein para que se refugie en mi búnker, pues probablemente solo existan dos cosas infinitas que son, a saber, el Universo y la estupidez humana, y ya son muchos los astrónomos que han suprimido la relación del primer elemento con lo infinito.
No me gustaría acabar triste estas palabras, hablar del presente como materialización del futuro debería ser un regocijo, pero en un sistema tan perfecto como es el planeta tierra, la opulencia de unos no es gratuita para el resto, y quizá cuando ésta se canse de nosotros y estornude, ya será demasiado tarde, y la historia de una especie será la historia de una decepción.
Por favor, si soy lo suficientemente inteligentes como para ser egoístas, no os torturéis.

lunes, septiembre 11, 2006

Entre las masas

Me he divertido mucho. Por qué será que cuando miras hacia los ojos de alguien que se cruza contigo mientras caminas entre aglomeraciones de gente te mira tan raro si no te conoce.

domingo, septiembre 10, 2006

Recuerdo... un problema

He vuelto a recordar la infancia y mientras lo hacía he podido contemplar ciertas actitudes, ciertas formas de ser de las personas que se paraban cuando caminaba, pero no recuerdo a la gente en sí: sus caras… tal vez, sus voces… son solo esbozo, sus nombres… solo los más relevantes.
Recuerdo infinidad de las anécdotas que cualquiera puede contar, pero solo atisbo su compañía. ¿Será que durante la infancia mi visión de la realidad estaba un poco desenfocada? ¿Será culpa de que durante esa época no me cruzado con gente que no fuera digna de recordar? ¿Será ocasionada por una prolongación de la amnesia infantil? ¿Será acaso por el amor propio que tengo hacia?
Dejo las preguntas en el aire y no quiero que nadie me las conteste, ni mucho menos un psicoanalista o un psicólogo o un psiquiatra o quien se preste a serlo, porque creo que la mejor psicología está cerca de la filosofía de uno.
No ha mucha distancia de la confusión persiste la duda, por esto no quiero estropear mi encantadora locura.

sábado, septiembre 09, 2006

Problemas mentales

Me denominan loco, pues la vida fluye en mí.
Me llaman loco, pues la vida es mi amor.
Me llaman loco porque creo en la filosofía como la mejor psicología.
Me dicen loco porque en vez de paranoias sufro de dianotas.
Me dicen loco porque las gentes en estado de embriaguez me repugnan.
Me llaman loco porque creo que el Sol desprende energía de la fusión nuclear.
Me llaman loco porque la naturaleza evolutiva humana es diferente en cada uno de los estados de mi vida, mi momento.
Me llaman loco porque veo un futuro peor.
Me llaman loco porque la camaradería es amistad.
Me llaman loco: vivo sin vivir.
Disfruto viendo lo que hacen los demás sin intervenir, solo por poesía.
Loco soy, aunque no lo pienso.
Me llaman loco, o si no raro.
Me llaman loco porque los exámenes son como trámites.
Me llaman loco porque creo que el esfuerzo es facultad de todo lo que tengo.

martes, agosto 29, 2006

Realidad y demostración

Desde pequeño he temido a los fanatismos de corazón y los fanatismos de masas; aquellas actitudes que provocan a personas sentir adicción a las hormonas con que su cuerpo se prepara para situaciones de riesgo como podría ser la famosa adrenalina.
No soy practicante de ninguno de estos fanatismos, porque el saber que las más trepidantes sensaciones son vestigios de antiguos mecanismos de defensa, me produce una grima incontrolable. Por eso, llegado el momento busco el placer con éxito en las relaciones y en el saber. Cuando te introduces en este horizonte de sucesos, vas cayendo en espiral, acelerándote poco a poco hasta (espero no ver nada en ese momento) que las radiaciones te consumen y ya no eres nadie. Y éste es el riesgo que hace emocionante al conocimiento como algo superior a un individuo, pues pertenece a la realidad humana; por este motivo no me agradan los usos poco consecuentes de la episteme.
Pero no he venido aquí para opinar sobre lo que opino, solo digo que deberíamos con mayor frecuencia ver nuestro perfil en un espejo y lanzar una pregunta: "¿Cómo soy?"; y abramos bien el oído y notemos qué quiere el cerebro decirnos.
Hace poco tiempo, mientras desempolvaba el primer cuento que escribí apareció una frase que escribí para que me sirviera de premisa durante la confección del mismo. En la cartulina que abrazaba los corridos manuscritos había escrito:

"Una de las escasas formas de
darnos cuenta de cómo somos
es tomar parte en los extremos"

Y desde entonces he intentado simular las más esperpénticas situaciones en mi mente, para cumplir esta premisa de escritor.
Podrán criticarme de excéntrico, pero nunca de inconsecuente, porque mis sensaciones están a caballo entre lo subjetivo y lo objetivo: todo es cuestionado metódicamente y para contarlo, utilizo la gaya ciencia, es decir, la poesía (según nietzsche), todo lo que implique un arte escrito con musicalidad y ritmo; la metáfora (y la alegoría) es la técnica de expresión que nunca envejece, permanece impasible al paso del tiempo.
Y esto es lo magnífico de todo esto, pues ahora que llevo media hora abriendo mi mente estoy sintiendo que esto no era lo que yo quería escribir y que la vida me ha vuelto a gastar otra broma, mas cuanto antes me ría, antes me levantaré.

Como iba diciendo, los hechos a los que yo me aferro son conscientemente criticados en mi lóbulo frontal y solo dejo un lugar a lo abstracto para contarlo.
Por esta razón me gustan las intenciones de una serie que actualmente se emite en Canal 2 Andalucía y cuyo título es S.O.S. Estudiantes. Para quien no haya oído hablar de ello, que sepa que es una de las pocas series que, además de haces una representación de la sociedad (esto lo hacen todas: es una moda transitoria), hace una reflexión sobre el hombre como ser social: sus penas, sus fantasías, sus hábitos, sus formas, sus relaciones, su yo, etcétera; pero siempre de forma exagerado, grotesca en ocasiones.
Quizá sea por esta razón por la que se haya esfumado la audiencia poco a poco conforme el enfoque de la serie ha ido tornando del primer al segundo estado, pero, aunque yo nunca voy a pretender que veáis la serie, sí que me gustaría hacer alusión a uno de los mejores diálogos de la misma.
La suerte es para quien la busca, por eso me ha sorprendido encontrar unos videos en una de esas páginas donde uno puede difundirlos por la red. Si queréis una muestra de lo que os digo (aunque para mis divagaciones serían interesantes otros pasajes) podéis pinchad aquí y continuad leyendo luego.

Por las razones antes dadas, me todo la libertad de hacer un arreglo de un pasaje de la serie, en que se nos presenta a un vendedor de enciclopedias (V) llamando a la casa del inquilino loco con la camiseta ensangrentada (I) que aparece en los videos. El resto sigue así más o menos.

I: ¿Qué..., qué quiere?
V: (Se asusta al verlo) Hola, soy vendedor de enciclopedias. (Sonríe forzadamente)
I: Oh, nunca ha venido un vendedor a esta casa.
V: Pues mira, hoy ha coincidido que usted y yo estemos aquí.
I: (Calla)
V: ¿Está el dueño de la casa?
I: solo está mi madre, pero el dueño es mi padre, que está... muerto.
V: Vaya, hombre, pues lo siento.
I: (Acerca su cara a la del vendedor) ¿Cuánto?
V: (Asustado) Pu... pues lo normal en estos casos.
I: (Enrabietado) No es suficiente.
V: (Hace ademán de llorar)
I: (Grita) ¡Más!
V: (Finge que llora)
I: Está bien.
V: (Se siente aliviado)
I: Y... y para qué había venido usted.
V: Vendo enciclopedias. ¿No necesitará una?
I: No.
V: Bueno pues entonces... (Hace intento de escaparse, pero el inquilino loco lo coge de la chaqueta cuando se da la vuelta)
I: Eh. ¿Quién le ha dicho que se puede ir?
V: No pero si yo no me iba.
I: Pues entonces... ¡salta!
V: ¿Qué?
I: (Enfadado) Que he dicho que... ¡salte!
V: (Se pone a saltar)
I: (Se ríe inquietamente) ¡Salta! ¡Salta!
V: (Para de saltar asustado)
I: Bien. ¿Por qué saltas?
V: (Entre el espanto y la incertidumbre) ¿Qué?
I: (Enfadado) Que por qué saltas.
V: Porque tú me lo has dicho.
I: (Acerca su cara y enseña los dientes) Y si yo te digo que te claves un cuchillo, ¿tú te clavas un cuchillo?
V: No
I: (A punto de estallar) Y entonces, ¿por qué saltas?

Y aquí acaba el pasaje, nadie sabe lo que pasó después por la cabeza del vendedor porque los testimonios de la serie nunca vuelven a hablar de él.
Espero que ahora hagan reflexión sobre esto, y a ver si entre todos logramos que la razón esté más presente en nuestras vidas.
Hasta la próxima.

miércoles, agosto 23, 2006

Un tema infinito

Todavía existe mucha gente a la que no puedo comprender.
Más que a la gente (es cruel calificar a las personas por ciertas acciones o pensamientos sobre determinados temas) a ciertas actitudes ante ciertos temas.
¿Por qué ante todo lo que las leyes nos prohíben queremos presentamos una actitud de sufrir ofensas por doquier?
¿Será porque nos obligan a cumplir leyes que desconocemos (un estudiante de algo poco parecido al derecho no paraba de decir que el desconocimiento de las leyes no exime de su cumplimiento) o que si intentamos entenderlas desistimos de la labor porque si lenguaje es tan pedante, obsoleto e ininteligible que es necesario ser docto en la materia?
¿Por qué la gente de a pie, la que va a cometer errores debe de ser más que inteligente para vivir en la ley?
¿Por qué las leyes no nos amparan, mejor que eso, nos castigan?
¿Es que todos merecemos ser castigados?
¿Por qué a este estudiante le examinan sobre complicados hechos a los que debe sacar solución de algún libro de más de mil páginas?
¿Acaso para vivir necesitamos libros que deben definir nuestras conductas?
A partir de ahora les animo, se unan a una religión o secta o hermandad que acabo de fundar.
Nuestro libro sagrado estará formado por libros llenos de leyes, normas, etc... Aprenderemos a leerlo, aprenderemos a venerarlo, aprenderemos a cumplirlo a rajatabla.
Y cuando a cada uno de nosotros nos llegue el día final, y no podamos reunirnos a rezar, llegaremos a la conclusión que hemos desperdiciado nuestras vidas y a partir de ese momento lo que nos tocará será vivir la vida auténtica como nos plazca.
Es un canto a la muerte como forma de renacer.
¿A quién se apunta?
¿Por qué parezco un estúpido?
¿Acaso este no es el camino por el que debemos plantearnos las cosas?
¿Por qué si queremos sobrevivir (al menos dignamente y sin que nos pisoteen el trasero o se aprovechen de vacíos legales) debemos tener dos profesiones?
¿Por qué me siento agobiado mientras pienso todo esto?
¿Acaso vivir no debería ser un hecho?
¿Por qué las ciencias humanas son tan frías con el hombre, será porque somos sus conejillos de indias?

Ahí me voy, a otro lado, con mis dudas metódicas, a vagar por el oxidado inframundo, que es lo mejor.
Quizá porque sabes qué puedes hacer.

martes, agosto 22, 2006

Incongruencias

Todavía existe mucha gente a la que no puedo comprender.
Más que a la gente (es cruel calificar a las personas por ciertas acciones o pensamientos sobre determinados temas) a ciertas actitudes ante ciertos temas.
Alguien dice que la gente que coordina estos temas de medio ambiente hace mal en proteger al lince ibérico sin conservar su hábitat y que protege sobremanera a los pajarillos (aves passeriformes en su mayoría. No penséis que hay una e caprichosa por aquí) que el atrapa con sus trampillas.
Solución que propone: que se extinga el lince ibérico.
¡Oh, sí! No sé que premio Nóbel otorgarle. ¿Alguien sabe para qué sirve un biólogo?
Pero, podría "entender su recelo" por todo el romanticismo que se está dando a nivel mediático en el país (o lo que sea, ¿qué más da?).
¿Este es el precio que pagamos a la sociedad de la información: desinformación?
¿Qué nos mueve a hablar sobre lo que alguien desde arriba quiere que hablemos?
¿Por qué los beneficiados en la sociedad de la información no son los informados?Una vez más los que nos quedamos atrás.

lunes, julio 31, 2006

Sobre la noche

Todos sabéis que aqúi no reflexionaré, solo os preguntaré.
¿Por qué aquí en la noche me llegan las preguntas más absurdas?
¿Por qué el más feo se lleva a la más guapa?
Si esta regla de proporcionalidad inversa se cumple, ¿cómo debería ser la mía? ¿Existirá?

miércoles, marzo 22, 2006

Gratis

¿Por qué nos llama tanto a todos la atención un cartel donde pone la palabra "gratis"?

 

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